Reservaahora tu viaje

Visitar Islandia debe entenderse como una oportunidad única para comprender la geología de nuestro planeta. La geología islandesa es un auténtico tesoro terráqueo y aunque no seamos geólogos expertos hay que aprovechar la ocasión para aprender conceptos básicos. Desde que llegué a Islandia he ido aprendiendo a interpretar los paisajes que sorprenden al visitante desde su llegada al aeropuerto. Cualquier rincón de la isla es una buena excusa para interesarse por la geología islandesa. No es sencillo hacerse una idea de lo dinámica que es ni de los cambios que ha habido en los últimos 15.000 años. En un periodo muy corto, las variaciones han sido muy significativas y aún hoy en día este proceso está teniendo lugar a gran velocidad.

A continuación, os ofrezco algunas de las claves para saber apreciar la geología del lugar. Los expertos se refieren a Islandia como un museo geológico. Como una viaje al pasado de lo que fue la Tierra centenares millones de años atrás. 

Geología islandesa

Hveragerði, Islandia. Archivo: wikimedia.

Un tierra joven y en formación. 

Lo que convierte a Islandia en una isla de gran interés es el hecho de que exista desde hace muy poquito. La isla se formó hace unos 25 millones de años. Esto es muy poco tiempo en comparación con la mayoría de tierras del planeta. Así que lo que vemos hoy en día en Islandia es similar a cómo ha sido buena parte de la Tierra en el pasado.

Islandia se formó por coincidencia en el mismo punto geográfico de la dorsal mesoatlántica así como de una pluma mantélica. La dorsal mesoatlántica es la fractura intermedia entre la placa tectónica Norteamericana y la placa tectónica Euroasiática. Por su parte, las plumas mantélicas son puntos calientes del globo que conectan el manto de la tierra (donde se encuentra el magma) con la superfície. Ambos fenómenos crean actividad volcánica y que los dos se superpongan convierte a Islandia en una isla explosiva. De media, actualmente, tenemos una erupción volcánica cada cinco años. 

terremotos en Islandia

Parque Nacional de Þingvellir. Archivo Pixhere.

La gran huella de la última galciación. 

La más reciente glaciación sumergió Islandia bajo grandes capas de hielo. La geología islandesa no se entiende sin este periodo. La morfología del paisaje, las montañas y sus laderas, las tierras bajas, los valles y los fiordos no se entienden sin la última glaciación. La mayoría del paisaje que vemos tiene su huella. Esto es debido a la gran erosión que provocó el movimiento de estos grandes glaciares. De hecho, el peso de estos glaciares empujó la isla hacia abajo. Y desde el gran deshielo, de hace unos 12.000 años, la tierra en Islandia ha ido recuperando elevación. Se han encontrados fósiles marítimos a alturas de hasta 300 metros.

Desde la desaparición de los grandes glaciares, ha habido muchísima actividad volcánica. El resultado de esta actividad es conocido como actividad volcánica postglacial. Observamos a menudo grandes campos de lava y conos volcánicos cuyo morfología demuestra que no ha habido erosión de glaciares. Es uno de los aspectos más fascinantes de la isla y se puede ver desde un buen inicio cuando uno viaje del aeropuerto de Keflavík hasta la capital y en muchos otros rincones de Islandia. 

Glaciar Langjokull,Islandia. Wikimedia.

Glaciar Langjokull,Islandia. Wikimedia.

Geología islandesa: el cambio climático. 

La geología islandesa también permite comprobar casi en directo las consecuencias del cambio climático. Desde 1995 el volumen de los glaciares se ha reducido un 7%. Según datos publicados por la Oficina Meteorlógica de Islandia. Se trata de un proceso tan acelerado que con visitar un mismo glaciar año tras año se comprueba claramente la diferencia.

Algunas lenguas de hielo han dejado paso a grandes lagunas glaciares, como es el caso de Jökulsárlon. Éste, se formó en los años treinta. En Solheimajökull, de visita obligada si estáis en el sur, la lengua de hielo se ha reducido más de un quilómetro en los últimos veinte años. Como consecuencia de esta reducción, algunas zonas de la isla sufren una elevación de unos 4 centímetros al año. 

geología islandesa

Jökulsárlón-ElBlogdeIslandia

Geología islandesa: erupciones volcánicas. 

Más allá de los campos de lava que se han formado en los últimos 12.000 años, también podemos asistir a erupciones volcánicas muy recientes. En el año 2000 erupcionó el volcán Hekla. Por otro lado, en 2010, el Eyjafjalljökull. En 2011, el volcán Grímsvötn y en 2014-2015, el Bárðarbunga.

Entre 1963 y 1967 hubo una erupción volcánica en las aguas del archipiélago de las Vestmannaeyjar que formó una nueva isla llamada Surtsey, una de las tierras más jóvenes del planeta. En su día, esta erupción añadió 32 quilómetros cuadrados a la superficie de Islandia. Si bien hoy se ha reducido a la mitad, por la erosión. Es una joya geológica que visitan unos pocos expertos con grandes medidas de seguridad, para entender como plantas y animales se adaptan a estas nuevas tierras en sus primeros años de existencia.  

terremotos en Islandia

Volcán Eyjafjallajökull,Islandia.