Reservaahora tu viaje

Normalmente os hablo de una Islandia apasionante. Caracterizada por grandes glaciares, volcanes activos, playas de arena negra e impresionantes cascadas. Pero no todo en Islandia es tan idílico. Los islandeses descubrieron ahora hace una década que su país estaba al borde de la banca rota. Era el inicio del gran colapso económico en Islandia. También de la posterior recesión que llevó Islandia a uno de los momentos más oscuros de su historia moderna.

El 6 de octubre de 2008, corrió la voz sobre un posible discurso de emergencia realizado por el entonces primer ministro. La información se confirmó y a primera hora de la tarde la nación entera estaba delante del televisor pendiente de las palabras del primer ministro. El líder del gobierno anunció que los tres principales bancos del país se iban a la quiebra. Por ello, las finanzas estatales estaban muy cerca de la banca rota. 

Colapso económico en Islandia

Ayuntamiento de Reykjavík.Fotografía: wikimedia.

El colapso económico en Islandia

Por aquel entonces, yo no vivía en Islandia pero muchos amigos islandeses me han explicado que al día siguiente del colapso económico en Islandia, Reykjavík parecía un cementerio. La ciudad estaba en silencio y las familias en shock. Lo cierto es que la peor parte se la llevaron aquellas familias que habían hecho hipotecas pocos años o meses antes del colapso. Debido a que los intereses estaban ligados al cambio de la corona con moneda extranjera, estos se multiplicaron.

A la práctica, muchos vieron como la factura a final de mes de su hipoteca se duplicaba o triplicaba. El anuncio del primer ministro se hizo un lunes.  Al día siguiente los islandeses corrieron a sus oficinas bancarias para intentar sacar su dinero. El gobierno entonces pidió a los islandeses que confiaran en el sistema. Que no fueran a sacar el dinero porque no lo había, pero que pronto volvería a estar allí. 

Reykjavik

Protestas y dimisión del gobierno

Seguramente muchos de vosotros recordaréis las protestas callejeras que tuvieron lugar durante el invierno de 2008 a 2009 debido al colapso económico en Islandia. Ante la impotencia de ver cómo el dinero isleño se había esfumado y con el auge del paro, la sociedad civil se organizó. Las protestas ante la puerta del Parlamento se hicieron cada vez más habituales. Bien abrigados para hacer frente a las bajas temperaturas. Miles de islandeses decidieron bajar con sus cazuelas y cucharones de cocina a hacer ruido en Austurvöllur.

En esta plaza el gobierno y los demás parlamentarios sintieron la presión y el enfado de la sociedad, lo que llevó a la dimisión del gobierno de Haarde. Esta dimisión que llego tres meses después del colapso fue interpretada como una victoria popular y todos los periódicos internacionales se hicieron eco. Se convocaron elecciones para la primavera de 2009, y los dos grandes partidos de la oposición, de centroizquierda, pactaron un nuevo gobierno. 

Colapso económico en Islandia

Alþingi. Fotografía wikimedia.

Banqueros a prisión

A raíz del colapso económico en Islandia, la justicia islandesa persiguió los culpables de tal descalabro y aquellos que habían cometido delitos para manipular el mercado meses antes de la crisis. Más de una veintena de banqueros han sido condenados a penas que van de unos pocos meses a cinco años de cárcel. La mayoría de los condenados, no obstante, ha pasado menos de un año entre rejas y muchos islandeses critican que continúan disfrutando del dinero que amasaron de forma ilícita.

Además, las condiciones en las cárceles islandesas, debido al bajo ratio de crimen, son poco ortodoxas. Algunas cárceles no tienen ni muros y, a la práctica, son como casas de campo aisladas en zonas deshabitadas. El perdón y la reinserción son valores importantes para los islandeses. 

Corona islandesa, banco islandés.

Banco en Reykjavík. Landsbankin. Fotografía:wikimedia.

Subidas y bajadas de la corona ¡bajan los precios!

Desde 2008 el cambio de la corona islandesa con el dólar o el euro ha ido cambiando muchísimo. Justo después de la caída de los bancos, la corona perdió la mitad del valor, aunque poco a poco se ha ido recuperando. No ha llegado a los niveles anteriores de la crisis, pero sí que entre 2016 y 2017 sufrió una apreciación muy rápida. Esto hizo que Islandia se convirtiera en un país muy caro para los extranjeros. Islandia es cara pero si encima la moneda se aprecia, para los visitantes los precios pueden parecer marcianos.

En los últimos meses la corona ha ido perdiendo valor y, a pesar de que es un mal indicativo para la economía, es un atractivo para aquellas personas que estén pensando en visitar la isla, puesto que los precios son, al cambio, un poco más bajos. 

Reykjavik: parada en Islandia 3 días

Reykjavik